Guía de principiantes para beber mezcal

El mezcal se ha posicionado como una de las principales bebidas mexicanas de la mano del tequila. Sin embargo, a veces puede llegar a ser complejo acercarse a ella.

“Es muy fuerte”, “¿Cómo sé si es un buen mezcal?”, “¿Me lo bebo todo o de poquito en poquito?” son algunas de las ideas que se tienen sobre esta bebida.

Aquí te presentamos algunos tips que te ayudarán a tener la mejor primera experiencia.

 

1.- Los mejores mezcales son transparentes

En el mundo mezcalero los mezcales reposados en vidrio son más apreciados que aquellos reposados o añejos en barricas de madera, ya que estropea el sabor y el aroma tan característico de esta bebida. Al ser reposados en vidrio, no adquieren sabor ni color maderoso. En Michoacán, por ejemplo, se añejan bajo tierra durante nueve o más meses; esto hace que el sabor mejore mucho pero que el color no cambie.

2.- Todos los mezcales son ahumados.

Si algo caracteriza y distingue al mezcal de otros destilados es su aroma y sabor ahumados que se consigue cuando las piñas – los corazones del agave – se rostizan en hornos subterráneos…Pero mucho ahumado no es bueno; es considerado un defecto que puede deberse a que las piñas se quemaron y los aromas naturales se perdieron.

3.- No confíes en los mezcales con gusano

Durante mucho tiempo se consideró, y no sabemos muy bien de dónde salió, que si la botella de mezcal tenía en su interior un gusano de maguey entonces era un verdadero mezcal. Sin embargo, es solamente un truco de venta para turistas despistados que perjudica la calidad y sabor del mezcal.

4.- Lee la etiqueta

Aunque es algo que no hacemos comúnmente, para elegir un buen mezcal es necesario dedicarle tiempo a la lectura de la etiqueta.

Si se trata de un buen mezcal; la etiqueta reconocerá al maestro mezcalero, la región donde se produce, el tipo de agave con el que está hecho, fecha de producción y también el método de cocción utilizado. Tal vez te parezca mucha información, pero entre más detallada sea, mejor.

Esperamos que estos consejos te sean de utilidad la próxima vez que tengan un mezcal frente a ti.