¿Qué debes conocer sobre el whiskey irlandés?

Es inevitable relacionar el whisky con un origen escocés. Lo cierto es que el primer whisky del mundo tiene su origen en Irlanda hace más de 400 años. El whiskey irlandés Bushmills tuvo sus comienzos cuando se otorgó la licencia para poder destilar esta bebida en el año 1608 y así se fundó The Old Bushmills Distillery.

Bushmills cuenta con una categoría de productos variados y con características únicas que sobresalen entre sus diferentes whiskies, el Bushmills Black Bush, Bushmills 10 años, Bushmills Single Malt 16 Años y Bushmills Single Malt 21 Años.

Dentro de Bushmills destacan su triple destilado, que permite conseguir un sabor único conservando sus notas florales y especiadas. El sabor del whisky proviene en su mayoría de la madera en que se añeja, por eso eligen entre barricas de jerez, oporto, bourbon, entre otras..

Bushmills BlackBush es un blend, es decir, está elaborado con una mezcla de distintos tipos de malta. Sin embargo, se compone en un 80% de malta premium, lo que le da un carácter intenso. Su sabor es dulce y afrutado, resultado de su maduración en barricas de jerez y de bourbon

El Bushmills 10 años es añejado en barricas de jerez y bourbon con notas manzana verde, madera tostada, chocolate y frutos maduros. Ideal para disfrutar en las rocas.

El Bushmills Single Malt 16 años también se madura en barricas de jerez y bourbon, pero tiene un terminado en barrica de oporto. Al degustarlo, predominan notas de almendra combinadas con un dulce sabor a miel y el toque frutal que caracteriza a esta destilería.

Por último, el Bushmills Single Malt 21 años es un whisky verdaderamente único con una producción limitada a nivel internacional. Al igual que los anteriores, este destilado se añeja en barricas de jerez y bourbon, pero el terminado es en barricas de madeira de Portugal. El resultado es un whisky intenso, compuesto por notas de chocolate amargo, toffee y un delicado sabor a frutas.